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Qué hacer en Ejutla de Crespo: guía para visitantes y locales

Desde el tianguis del jueves hasta la fiesta patronal del 8 de septiembre, el Jarabe Ejuteco y la gastronomía única. Todo lo que no te puedes perder en Ejutla.

Ejutla de Crespo tiene más para ofrecer de lo que muchos imaginan. Ya seas visitante que llega por primera vez o un ejuteco que quiere redescubrir su municipio, aquí encontrarás una guía de las experiencias que no te puedes perder.

El mercado: el alma de Ejutla

El mercado municipal es el primer destino obligado. El día grande es el jueves, cuando el tianguis semanal multiplica los puestos y atrae vendedores y compradores de docenas de comunidades del distrito. Podrás encontrar desde frutas y verduras de temporada hasta artesanías, cuchillos forjados a mano, ropa y productos del campo. Los domingos hay mercado más local, igualmente vibrante. Llega temprano para probar antojitos: memelas, tlayudones, caldo de res y la famosa salchicha ejuteca a las brasas.

La fiesta patronal: 8 de septiembre

La fiesta en honor a la Virgen de la Natividad es el evento más importante del año. Durante varios días hay calenda con gigantes y marmotas iluminadas, bandas de música de viento, danzas tradicionales encabezadas por el Jarabe Ejuteco, fuegos artificiales y feria con juegos mecánicos. Si puedes planear tu visita para esas fechas, vivirás la identidad ejuteca en su máxima expresión. Las familias que viven lejos regresan; es el momento del reencuentro.

El Jarabe Ejuteco

La danza más representativa de Ejutla fue creada en 1932 por la maestra Carmelita Morales García en San Vicente Coatlán. Con tres partes — el Jarabe inicial, El Palomo y La Culebra — el Jarabe Ejuteco (antes llamado Jarabe Chenteño) ha llegado al escenario de la Guelaguetza representando a toda la región. Verlo bailar en la fiesta patronal, con los trajes tradicionales completos y la banda de viento en vivo, es una de las experiencias más ejutecas que existen.

El templo de la Virgen de la Natividad

Construido en el siglo XVII por los frailes dominicos, el templo del centro histórico conserva elementos barrocos en su fachada y un interior con retablos coloniales. La plaza municipal que lo rodea es el punto de encuentro natural de la ciudad y ofrece una vista hermosa al atardecer. Vale la pena visitarlo con calma.

La gastronomía ejuteca

Más allá del tasajo y la cecina, la gran joya culinaria de Ejutla es la salchicha ejuteca: una longaniza artesanal elaborada con carne de cerdo, chiles secos, especias y vinagre, curada al sol. Solo la encuentras aquí con esta receta. Completa la experiencia con tlayudones, chapulines con limón y un mezcal artesanal de los valles centrales. Los restaurantes y fondas del centro ofrecen comidas corridas económicas con sabores que difícilmente encontrarás en la capital con la misma autenticidad.

Los alrededores

Las comunidades cercanas tienen aguas termales y balnearios de agua dulce muy populares durante Semana Santa y el verano. Los cerros alrededor del valle ofrecen caminatas con vistas panorámicas y flora típica del sur oaxaqueño. Preguntar a los locales sobre los "ojos de agua" es siempre la mejor forma de descubrir lugares que no aparecen en ningún mapa turístico.